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HOGAR CROATA – HRVATSKI DOM
MONTEVIDEO – URUGUAY


Comisión Directiva 2012 - 2014

A partir de elecciones celebradas el 11/Nov/2012, la integración de titulares de la Comisión Directiva del Hogar Croata hasta el 30/11/2014 resulta:

Elsa Musa de Krsul,             Presidente
Baltasar Tudjan,                Vicepresidente
Graciela Antonich,               Secretario General
Eduardo Antonich,              Secretario de Actas
Beatriz Piplica,                   Tesorera
Mabel Barindelli de Tudjan,   Pro Tesorero
Carla Martinovic,                Vocal
Diego Jutronich,                 Vocal         
Javier Dragisevic,               Vocal

La Asamblea General de Socios decidió, por aclamación, designar a Fedor Jaugust como Presidente Honorario del Hogar Croata.


HISTORIA DEL HOGAR CROATA – HRVATSKI DOM
MONTEVIDEO – URUGUAY


Fuente: “Croacia y los Croatas en Uruguay”, Eduardo R. Antonich, 2005.

ANTECEDENTES – CROATAS EN URUGUAY


La vinculación de los croatas con el mar y la navegación hacen que desde el descubrimiento de América ya se los vincule como integrantes de tripulaciones llegadas al nuevo continente.

La emigración croata, que empieza siendo de corte individual, se va a ir transformando en masiva hacia fines del siglo XIX y sobre todo al culminar la Primera Guerra Mundial, hasta poco después de desencadenada la crisis mundial del año 1929.

El documento oficial más antiguo conocido, que menciona a un ciudadano croata relacionado con Uruguay, es un testamento otorgado alrededor de 1790 a nombre de Šime Matulić (abuelo materno del Dr. Teodoro Vilardebó), oriundo de la isla de Brač.

Aproximadamente en 1820, Juan Nicola (Grško) del pueblo de Selce, llega a Uruguay y se dedica a la construcción, llegando a consolidarse como un comerciante de renombre.

En 1866 llega a Uruguay desde Brasil, con nueve años de edad, José Antonio Nicolich, quien luego se desarrollaría en la administración de campos y sobre 1920 lotearía lo que se conoció como Colonia Nicolich, en la zona del aeropuerto de Carrasco. Sobre 1867 llegó a su vez  a Montevideo Nicolás Mihanovich, quien luego prosperara principalmente con negocios en Argentina. Éste funda en 1909 la empresa “Sociedad Establecimiento Real de San Carlos”, la cual desarrolla en Colonia un emprendimiento turístico del cual son parte la Plaza de Toros y el frontón de pelota vasca (inaugurados en 1910).

Otro inmigrante croata, también de la isla de Brač, fue Felipe Lussich. Nacido en 1816, llegó a Uruguay entre 1836 y 1837. Poco después se agregaron dos de  sus hermanos- Antonio y Vicente-, dedicándose al negocio naviero de cabotaje, en épocas donde Garibaldi libraba combate naval contra la flotilla argentina del Almirante Brown. La empresa de los Lussich prosperó, llegando a contar con más de cien embarcaciones dedicadas a lanchajes, remolques y salvamento.

Los anteriores casos de croatas tal vez más conocidos, fueron complementados por un número creciente de inmigrantes, relacionados con las severas condiciones económicas y políticas de fines de siglo XIX y comienzos del XX.

Especialmente en la costa croata y sus islas, el tipo de terreno y el clima no daban lugar a rentables producciones agrícolas (basadas en vid y olivo). Condiciones económicas entre países más influyentes en esa época (ej. la “cláusula del vino” de 1891) así como el haber formado parte del dominio de Austria-Hungría- bando perdedor en la Primera Guerra Mundial- y pasando a ser luego prácticamente “botín de guerra” de Serbia al final de dicha guerra, llevó a muy difíciles condiciones de vida a la población campesina.

No hay registros precisos sobre la cantidad de emigrantes salidos de Croacia en esas décadas, principalmente por estar identificados con documentación de la nacionalidad que en la época administrara el territorio croata (ej. Austro-Hungría, Reino de Serbios Croatas y Eslovenos).

Algunas estimaciones indican que para 1930 habrían emigrado de Croacia hacia América unas 200.000 personas (principalmente hombres jóvenes), quedando muchas veces los pueblos de origen conformados por alta proporción de ancianos, mujeres y niños pequeños.

Si bien en Latinoamérica fue Argentina el país que recibió mayor cantidad de inmigrantes croatas (aprox. 120.000), Uruguay junto con Paraguay y Bolivia habrían recibido a unas 8.000 personas.

FORMACIÓN DEL HOGAR CROATA EN MONTEVIDEO


La inmigración croata a Uruguay no sólo dedicó sus esfuerzos al desarrollo de su situación económica en el nuevo país, sino también siguió con preocupación y emoción los importantes eventos políticos que se sucedían en Croacia.

Situación en Croacia
Ya desde 1902, el líder del Partido Campesino Republicano Croata, Stjepan Radić, proclamaba una visión confederativa, con independencia de los grandes poderes de esa época.

En 1915, durante la I Guerra Mundial, emigrantes políticos eslavos en París fundan el Comité Yugoslavo, que luego pasó a tener sede en Londres, considerando la liberación de los territorios eslavos del sur y unirlos a los de Serbia y Montenegro. Mientras los croatas participantes del Comité buscaban un Estado que preservara la igualdad de todos los componentes nacionales, el gobierno serbio veía la unidad desde una óptica de contralor centralista coincidente con el proyecto de Gran Serbia que en su momento desarrollaran.

Discursos de Radić en el Sabor croata, así como manifestaciones nacionalistas croatas reprimidas severamente, fueron preámbulo de la situación política de los años ’20. También las pretensiones italianas de dominación de la zona de Istria y hasta la ciudad de Zadar, así como islas situadas en esa región, tuvieron eco en la posguerra, al firmarse el Tratado de Rapallo con el gobierno de Belgrado, cediendo esos territorios.

El cercenamiento de la nacionalidad croata continuó por ejemplo con la nueva constitución del Estado de serbios, croatas y eslovenos, que creó 33 nuevas regiones sin respetar fronteras históricas. En ese marco, el partido formado por Radić creció vertiginosamente, con su planteo de constituir una república  croata de campesinos, pacífica y humanitaria.

Esa situación preocupaba a la clase política dominante en Serbia y se llega al 20 de junio de 1928, en que durante una sesión del parlamento se produce un atentado conducido por un diputado radical serbio. Disparando su arma contra los parlamentarios croatas, mató a dos de ellos e hirió gravemente a otros, entre los que se encontraba Stjepan Radić. Éste murió algunos días después y a su sepelio en Zagreb concurrieron 300.000 personas, constituyendo una emocionante manifestación de duelo nacional.

Situación en Uruguay
Los inmigrantes croatas residentes en Uruguay no fueron ajenos al dolor y desesperanza surgidos con la muerte de Radić.

Un grupo de jóvenes croatas se reunía desde 1926 en el bar “Los Olímpicos”, ubicado en la Ciudad Vieja de Montevideo, en la esquina noreste de las calles 25 de Mayo y Pérez Castellanos, siendo el domingo el principal día de encuentros.

En agosto de 1928 se recibió en Uruguay la noticia de la muerte del diputado Radić, promoviendo hondas reacciones de desilusión. A pesar de ser un grupo de inmigrantes principalmente por razones económicas, se adhirieron a expresiones políticas que desde los países sudamericanos expresaban su reacción. El primer acto de indignación fue una declaración de “protesta contra el sangriento Gobierno de Belgrado”, que suscribieron representantes de organizaciones croatas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay.

Además de estas reacciones, no se hizo esperar la de formar una asociación que agrupara a los croatas en Uruguay y mantuviera la identidad nacional de ese pueblo. Es así que el 9 de setiembre de 1928, en el bar “Richmond” situado en la villa del Cerro de Montevideo, se reunió un grupo de 157 compatriotas croatas.

Dicha asamblea dio origen al Hrvatski Dom- Hogar Croata- de Montevideo, Uruguay, constituyendo ese 9 de setiembre de 1928 el acto fundacional. Una de las decisiones fue dotar a la nueva asociación de personería jurídica y es así que se realizaron los trámites del caso, citándose formalmente la fecha del 30 de setiembre de 1928 como aprobación de estatutos, integración de las nuevas autoridades y comienzo de la actividad oficial.

Elementos fundacionales
El artículo 1 de los estatutos definía el nombre oficial como “Hogar Croata de Socorros Mutuos”, expresando en el art. 2 sus fines como una mutualista que “tiende a organizar a todos los connacionales en una sola sociedad bajo el nombre histórico croata”.

Se estableció como requisito para ser socio el “ser de nacionalidad croata”. Se remarca una vez más el sentido de nacionalidad buscado y en particular en su art. 22, se prevé la posibilidad de ajustar en algún momento el nombre de la institución, aclarando que debía sustituirse por “otro nombre croata”.

La referencia a nacionalidad croata no refiere estrictamente a las fronteras físicas, sino que incorpora el concepto de Croacia Unida, mencionado en el art. 23, con el diagrama recogido en el escudo que muestra los cuadros croatas, los leones de Dalmacia y la marta (kuna) corriendo entre los ríos Sava y Drava de Eslavonia.


Los estatutos del Hogar Croata de 1928 crean dos órganos de dirección: la Comisión Directiva y la Asamblea General. Además se crean tres cargos de “Jueces Honorarios”, con la función de vigilar lo actuado por la sociedad y de allanar dificultades entre los socios. Este órgano, designado en otras instituciones como Tribunal de Honor, tuvo efectiva actuación y fue previsto también en otras sociedades croatas de Uruguay que en su momento se crearon, como Hrvatski Domobran, Bratstvo y Unión Católica Croata.

El rol mutual o de socorros mutuos, refiere principalmente a atender las dificultades que encontraban los inmigrantes en un país de idioma diferente y costumbres distintas, lo cual dificultaba la inserción en el medio social y laboral, ayudando a mitigar la nostalgia y desesperanza asociados a la nueva situación.

Algunas Autoridades
La asamblea fundacional del 09/09/1928 definió primeras autoridades transitorias, entre quienes se encontraban: Ivan Čizmić (Presidente), Stjepan Bužić (Vicepresidente) y Andrija Knez (Secretario).
Al iniciarse formalmente la actividad el 30/09/1928, el presidente electo fue Mateo Stipaničić, contratista de destacada actuación en múltiples obras de infraestructura nacional. Como vicepresidente se desempeñó el Sr. Jure Markulin.

Las intensas actividades del Sr. Stipaničić determinaron su renuncia a la Presidencia Ejecutiva (aunque permaneciendo como Presidente Honorario), siendo elegido en junio de 1929 Daniel Papo para la presidencia. Éste estaba acompañado entre otros por Jure Markulin y Mato Rebac. Además integraban la Comisión Ante Planinić y Mate Mesarić- luego co-fundadores de la Unión Católica Croata-, así como Đuro Ognjenović- luego co-fundador de Bratstvo-.

En 1931 asume como presidente Antun Antunović, uno de los sobrevivientes del naufragio del buque “Principessa Mafalda”. En las siguientes elecciones la Comisión pasó a estar integrada por Jure Prusina (Presidente), Marko Bušić (secretario), Josip Vištica (tesorero).

En 1945, luego de la II Guerra Mundial, la Comisión Directiva se integra entre otros con Šimun Antić, Marko Džeba, Jure Prusina e Ivan Kuher. Esta nueva dirección tuvo a su cargo entre otros temas, el desafío de adquirir una sede en forma definitiva, siendo la misma la de la calle Uruguayana 3115.

Con la creación de la República Federativa Socialista de Yugoslavia, a partir de 1946 varios dirigentes promovieron en Uruguay un movimiento hacia la coordinación de la actividad de instituciones eslavas locales. La creación de  un Comité Coordinador Eslavo del Uruguay y el desarrollo de reuniones para sentar bases hacia la unidad de la colonia eslava en el país, con la posterior creación de una Comisión Coordinadora de Instituciones Yugoslavas, nunca encontró una adhesión masiva y entusiasta.

En particular, a partir de la Ley de Independencia de Croacia (25/06/1991), el Hogar Croata se retira de la Comisión Coordinadora. Con la lucha por la libertad y la independencia croata contra la agresión serbo-yugoslava de los años 1991 a 1995, se refuerza el sentido de pertenencia a la institución y es así que se integran al Hogar Croata segundas y terceras generaciones de inmigrantes, sentando las bases de la actual dinámica de la sociedad.

Sedes de la institución
El Hogar Croata comenzó a funcionar en una casa de la calle Pérez Castellano 1423 esquina 25 de Mayo, a pocos pasos del bar Los Olímpicos. Esta casa, arrendada como sede de la sociedad, continuó hasta 1931.

Hasta 1934 se alquila otra casa, situada en la calle Pérez Castellano 1472. Luego se pasa temporalmente a otra en la misma cuadra (N° 1482) y en agosto de 1935 a una finca de la calle Piedras 224, entre Pérez Castellano y Maciel.

Las ubicaciones anteriores muestran que los socios iniciales del Hogar Croata basaron su actividad social en la Ciudad Vieja, tal vez utilizando partes de viviendas o habitaciones de casas de inquilinato. Durante los primeros años de existencia, la institución contaba con alrededor de un centenar de socios.

Fue luego en 1945 donde se concretó la adquisición de un local propio. En efecto, en resolución de la Comisión Directiva de fecha 6 de diciembre, se aprobó la compra de la casa de la calle Uruguayana 3115. Para concretar la oferta manejada, un grupo de socios adelantaron el dinero necesario y en los tres años siguientes se les reintegró el mismo.  La adquisición de la sede social fue motivo de orgullo para aquellos inmigrantes que sentían especialmente un aprecio por lograr la “casa propia”.

Como preocupación complementaria sobre la ayuda mutua a prestar a los asociados, el Hogar Croata empieza en 1963 a promover la idea de construir un panteón social. Se obtienen las parcelas necesarias en el Cementerio del Norte en Montevideo y en 1966 se aprueba el reglamento, realizándose posteriormente las obras, que se inauguran oficialmente en 1971.

Entre los proyectos que se manejaban respecto a la sede, se encontraba el de su ampliación, incluyendo un planteo de demolición de la casa y construcción de un edificio, del cual se destinaría la planta baja y el entrepiso para la actividad del Hogar Croata.

Si bien esta idea no se concretó, la indefinición por tal posibilidad determinó que en la década del ’80 la casa de la calle Uruguayana sufriera deterioros importantes. La directiva que asumió en 1988, presidida por Juan Ljubičić y con Francisco Čizmić como Secretario, manejó las alternativas de refaccionar la sede o venderla y adquirir una nueva.

Uno de los elementos que ayudó a concretar acciones hacia una nueva sede fue la coyuntura política de ese entonces en Croacia, con un renacimiento del sentimiento nacional, la convocatoria a las primeras elecciones luego del período socialista de Tito, la asunción del Dr. Franjo Tuđman como Presidente y la aprobación de una nueva Constitución croata.

Eventos como los mencionados ayudaron a una refundación del Hogar Croata en Uruguay. La casa de la calle Uruguayana fue vendida y con el agregado de aportes de inmigrantes y descendientes, se adquirió en Noviembre de 1989 la actual sede, sita en la Av. Dr. Luis Alberto de Herrera 3981.

Al iniciarse la presidencia de Fedor Jaugust en la Comisión Directiva de 1995, la casa fue sometida a una importante reforma y hasta el presente se han venido realizando mejoras, dotando a la sede de mayores comodidades para atender a las diversas actividades de sus socios.


DESAFÍOS DEL HOGAR CROATA DE MONTEVIDEO – URUGUAY

Como institución creada hace ya 83 años, surgida a partir de un fenómeno migratorio ocurrido principalmente en su época fundacional, los desafíos del Hogar Croata incluyen el mantener una vinculación actualizada de los descendientes de aquellos inmigrantes.

La incorporación y participación activa de esta tercera y hasta cuarta generación de descendientes de croatas en Uruguay no sólo busca su interacción con base en diversas actividades locales, sino que también refiere a mantener el vínculo con la República de Croacia y el recuerdo de las historias, sueños, penurias y logros de sus ancestros, tanto los que emigraron a Uruguay como sus familias que permanecieron en Croacia.

Los destinos del Hogar Croata de Montevideo, Uruguay, estarán entonces ligados al compromiso de las actuales y futuras generaciones con la labor iniciada hace más de 80 años por un conjunto visionario de personas preocupadas por mantener desde su realidad en Uruguay, un sentido de simpatía y adhesión a la cultura, tradición y valores de Croacia.

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Avda. Dr. Luis Alberto de Herrera 3981 / Tel. (+598) 22036150 / hogarcroata@adinet.com.uy