bandera-croacia bandera-uruguay

Vinos de Croacia

Basado en artículo: “Croacia, esa inesperada patria de la zinfandel”, Juanjo Asenjo,  13/abril/2003

vino croaciaEl cultivo de la vid en Croacia se remonta a la antigua Grecia y a Roma pero fue en la Edad Media cuando los monjes del Císter introdujeron la producción del vino con sentido litúrgico. Con la llegada del Imperio otomano el desarrollo se cortó de raíz hasta que finalizó el dominio turco. La influencia de regiones vecinas, como las pertenecientes al Imperio austro-húngaro, fue decisiva en el nacimiento de la vitivinicultura croata moderna. Tras su pertenencia a la República de Yugoslavia desde el año 1945 hasta 1991 en que se declara independiente y comienza su camino en solitario, se ponen las bases de lo que hoy es el vino de Croacia.


Croacia en cifras

La extensión oficial del viñedo croata alcanza las 60.000 hectáreas (2003), en su mayoría plantadas con castas autóctonas. La producción media es de más de dos millones de hectolitros, con una neta superioridad de los blancos (más del 60%) sobre los tintos. La mayor parte de las bodegas son pequeñas y de propiedad privada, aunque todavía quedan reminiscencias de la época comunista en monumentales factorías o cooperativas.

Croacia dispone de un sistema muy sencillo que clasifica los vinos de calidad y que existe desde 1986. Ha sido el primer país balcánico en articularlo. La pirámide de las denominaciones de origen consta de tres peldaños, que de menor a mayor:

1. Vinos de mesa (C):
- Vinos de mesa sin procedencia ('stolno vino bez porijekla')
- Vinos de mesa de una región determinada ('stolno vino s kontroliranim porijeklom')

2. Vinos de calidad controlada o alta calidad (B) ('kvalitetno vino s kontroliranim porijeklom')

3. Vinos de calidad superior o selectos (A) ('vrhunsko vino s kontroliranim porijeklom')

La clasificación de un vino de calidad viene dada por los diversos controles técnicos y análisis de los vinos por parte de degustadores oficiales.


Las castas autóctonas


Durante años se ha estado buscando el origen de la zinfandel. Primero se descubrió su parentesco con la primitivo de Apulia, y se dijo que esta casta italiana era la misma que la plavac mali croata. Pero, a finales de 2001 (el 18 de diciembre, para más datos) Carole Meredith, de la Universidad de California-Davis, y dos científicos croatas identificaron, por análisis del ADN, la zinfandel como idéntica a otra uva autóctona croata, llamada crljenak kaštelanski  y llegaron a la conclusión que era la misma casta y el origen de esta variedad. De paso demostraron que la plavac mali es una 'hija' de la crljenak: se trata de un cruce entre ésta y la dobricic. (Se ha demostrado, de paso, que la crljenak también es idéntica a la primitivo).






La amalgama de castas conocidas e ignotas de la costa dálmata, sobre todo de la región de Dingač sobre el Mediterráneo, retrasó las conclusiones. Al final el origen no es ni californiano ni del sur de Italia sino croata y de una humilde variedad como la crljenak.


Las principales castas croatas autóctonas y foráneas de Croacia son:

Blancas : trbljan, zlatan otok , graševina (riesling itálico), malvasía istriana, moscatel blanco, kujundzusa, pošip, debit, marastina, rukatac, vrbnička žlahtina, grk, vugava, sylvaner verde, pinot grigio, pinot bianco, chardonnay, franconia, traminer, sauvignon, zweigelt, riesling renano.

Tintas : plavac mali, zlatan plavac, terrano, refosco, gamay, babic, plavina, frankovka, dobricic, crljenak kaštelanski, cabernet sauvignon, merlot.

Son mayoría las castas autóctonas aunque van aumentando las foráneas; tanto las de origen francés como aquellas que provienen del vecino Friuli o de Eslovenia.


Zonas vinícolas: Clima, viticultura y enología


La situación geográfica de Croacia en los Balcanes Occidentales, fronteriza con el Mediterráneo, el Friuli italiano, Eslovenia, Serbia, Bosnia-Herzegovina y Hungría, hace que los climas sean variados con influencias tanto mediterráneas como continentales, con unas latitudes parecidas a las de Italia y con unas condiciones para el cultivo de la vid parecidas.

La Croacia vinícola se divide en dos grandes zonas; la Interior (Kontinentalna Hrvatska) y la Costera (Hravatsko Primorje):


1. La zona interior se extiende por toda la llanura del Danubio hasta las montañas de Zagreb entre los valles de los ríos Save y Drave. Las montañas y colinas del noroeste protegen la viña de cualquier inclemencia meteorológica. La altura del viñedo varía de los 100 a los casi 500 metros de altura con una buena exposición y disfruta de muchas horas de sol. Son varias las regiones vinícolas: Plesivica, Zagorje-Medimurje, Prigorje-Bilogora, Moslavina, Pokuplie, Slavonija (Eslavonia), Podunavlje.


La mayoría de los vinos producidos en estas regiones son blancos aromáticos y con una acidez punzante e incluso agresiva y algo de acidez residual. También se encuentran espumosos elaborados con el sistema tradicional o en grandes envases. Los vinos más importantes son los que proceden del riesling itálico (welschriesling) llamado aquí graševina. La variedad de vinos que se elaboran con esta casta es tremenda; desde ligeros, simples y evanescentes a golosos, densos, dulces de vendimia tardía, beerensauslese, trockenbeerensauslese o eiswein se clasifican con los criterios propios de los vinos alemanes.


En Moslavina los vinos blancos se elaboran con moslavac (furmint) y con skrelt y en la zona fronteriza con Serbia se dan buenas condiciones para elaborar vinos de calidad.


Los mejores terrenos para tintos, donde se encuentran ubicadas las viñas, son las terrazas que hay en las laderas de las montañas que miran al río. En los vinos tintos de más calidad predomina la variedad frankovka (blaufränkisch).


Eslavonia es conocida y famosa por surtir de roble para barricas o grandes toneles a muchos países. Los toneles (botti) tan extendidos por Italia proceden de esta región. Aquí se produce también vino, sobre todo blanco de variedades tanto locales como internacionales. Para los tintos predominan variedades bordelesas como el cabernet o merlot.


2. La zona costera se extiende a lo largo de casi 500 kilómetros de mar Adriático y la forman cuatro zonas:

- Istria y la costa septentrional
- Dalmacia septentrional
- Dalmacia continental
- Dalmacia meridional que comprende las pequeñas islas


Istria tiene frontera con la zona italiana de Friuli y con Eslovenia. Los vinos blancos más importantes surgen de castas locales como la malvasía istriana y el moscatel blanco de Momiano además de todas las de origen internacional y entre los tintos destacan aquellos elaborados con teran (refosco), terrano y, últimamente, cabernet sauvignon y merlot.

La bella costa dálmata se extiende desde Split hasta Dubrovnik formando una estrechísima franja que hace frontera con Bosnia-Hercegovina.

La costa es el lugar idóneo para la elaboración de tintos; el clima mediterráneo y el calor favorecen el trabajo en la viña y la buena maduración de los vinos. Los terrenos son variados y encontramos podas en vaso como en tantos lugares de España o del sur de Italia.

Los mejores tintos croatas nacen de la casta tinta más noble, que se llama plavac mali que crece entre los 200 y 300 metros de altura, siempre mirando al mar con un trabajo en la viña difícil y con unos rendimientos muy bajos, también se producen vinos rancios de postre con esta casta. Los más prestigiosos vinos son los Dingač y Postup procedentes de la península de Peljesac, y el Faros de la isla de Hvar. Vinos duros, carnosos, estructurados casi sobre maduros con un grado alcohólico que ronda los 15º. Otra uva tinta de interés es la babic que se adapta bien a las terrazas rocosas de Primosten muy cerca de Split. Dingač es la primera denominación de origen que se aprobó en Croacia allá por el año 1961.

Los mejores blancos surgen de variedades como vugava, debit, pošip, vrbnička žlahtina, marastina… También se elabora un vino generoso originalísimo de crianza biológica en una de las islas dálmatas; Korcula y se llama grk, tanto la uva como el vino. Hay un vino dulce que merece la pena ser citado por la popularidad que tiene entre los croatas y se elabora tanto con variedades blancas como tintas y se conoce como prosek.

Los sistemas de conducción varían según las zonas; en el Adriático son frecuentes los sistemas de poda en vaso en las laderas de las colinas que se asoman al mar en terrenos rocosos dominados por las terrazas. Sin embargo la conducción en espaldera es más frecuente en las zonas del interior.

La crianza, como no podía ser de otra forma, se realiza mayoritariamente en toneles grandes o medianos, bastante viejos en muchas bodegas, y algo menos en barricas de 225 litros de roble de Eslavonia. Muchos de los vinos no pasan por madera y la barrica bordelesa no es muy popular.


Ayer y hoy de la Croacia vinícola


La época comunista llevó a la confusión en el terreno vinícola; por una parte se promovía la plantación de nuevos viñedos y por otra permitía a los particulares el cultivo de la vid pero no producir vino que estaba reservado únicamente al estado. Algo difícil de comprender. Las bodegas eran grandes estructuras propiedad del estado yugoslavo y nadie se ocupaba de defender la calidad. La solución era producir grandes cantidades de vino de calidad mediocre a un precio económico. La búsqueda de unas bases para elaborar grandes vinos era una verdadera utopía.

Después de la proclamación de la Independencia en 1991 y la guerra los cambios estructurales del viñedo croata cambiaron de una forma notable. Los daños causados por la guerra habían sido importantes y hubo que replantar muchas viñas y reparar los graves desperfectos además de reconstruir las industrias y crear unas infraestructuras vinícolas que carecían de cualquier signo de modernización tanto en la viña como en la bodega. La propiedad privada regresó a Croacia y las esperanzas en una apuesta por la calidad fueron enormes. Pero no sucedió así, las inversiones de los empresarios y los propietarios junto a las cooperativas no alcanzaron las cifras esperadas motivadas por cuestiones variopintas; desde los altísimos intereses a los que prestaban el dinero los bancos hacían que los costes se disparasen hasta unas cantidades difíciles de asumir, la renta per capita en Croacia sigue a unos niveles bastante bajos por lo tanto los consumidores demandan vinos de un precio económico y cuando alcanzan precios más altos no hay un mercado que los absorba, el kilo de uva se pagaba poco y se tardaba en cobrar.

Pese a todo la calidad del vino croata ha subido en este último decenio y se dan las condiciones para un aumento constante de calidad con el esfuerzo de los pequeños propietarios que no se dan por vencidos ante las dificultades y buscan la calidad en sus vinos.

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Avda. Dr. Luis Alberto de Herrera 3981 / Tel. (+598) 22036150 / hogarcroata@adinet.com.uy